Una web de gimnasio donde el precio se vea sin preguntar.
Nada de escribir por Instagram para saber si hay hueco en la clase de las siete, ni de buscar la tarifa en la foto borrosa de un cartel. El precio y el horario se ven en la web, tal cual están hoy.
Abrí 46 webs de gimnasios, box y estudios de yoga y pilates, una a una.
Gimnasios de barrio, box de crossfit, estudios de yoga y de pilates, centros con varias salas. No es una encuesta ni un informe de nadie: son 46 webs que abrí yo, con el móvil en la mano, buscando el precio y el horario como lo haría alguien que quiere apuntarse.
El precio no se veía o estaba metido en una imagen
Una tabla en PNG, la foto del cartel de recepción, un PDF que tarda en abrir en el móvil. Nadie que está comparando gimnasios se pone a hacer zoom en una foto: cierra la pestaña y prueba con el siguiente.
No se podía apuntar ni reservar clase desde la web
Hay que llamar, escribir por WhatsApp o pasarse por recepción para saber si queda hueco en la clase de las siete. Para quien solo tiene ese rato libre, ese paso de más es el que hace que se apunte a otro sitio.
Web abandonada, con pinta de negocio cerrado
Un aviso de obras de hace dos temporadas, una oferta de verano ya pasada, un enlace a una red social que ya no se usa. Antes de pagar una cuota la gente mira la web, y si parece muerta da igual que el gimnasio esté lleno a las ocho de la tarde.
Cuento las 46, también las que estaban bien. Sin ellas los números mentirían. Esta muestra sale de la misma auditoría de webs de negocios pequeños que abrí una a una.
Aparte, los estudios de yoga y pilates
De las 46 fichas, unas 20 eran estudios de yoga o de pilates, casi siempre con una sola sala y clases por bloques horarios. Los mismos dolores que un gimnasio grande, con una vuelta más.
El bono de clases y el horario semanal, solo si preguntas
La clase suelta a veces sí tenía precio a la vista, pero el bono de cinco o de diez clases, que es lo que compra casi todo el mundo, solo salía si escribías preguntando. Y el horario de la semana, la mitad de las veces, era la foto del cartel de la puerta: no se podía leer bien ni guardar en el móvil.
Qué debería tener la web de un gimnasio
Nada de esto es exótico. Es lo que alguien que quiere apuntarse da por hecho en 2026 y casi nadie tiene.
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01
Reserva de plaza propia, no una app externa por cada clase
El horario semanal con las plazas que quedan en cada clase, y reservar ahí mismo. Nada de bajarse una app de terceros que cobra por reserva o que enseña tu horario mezclado con el de otros diez gimnasios de la zona.
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02
Precios visibles sin tener que preguntar
La cuota mensual, el bono de clases sueltas y lo que cuesta la matrícula, en texto, no en una foto del cartel de recepción. Quien compara antes de apuntarse lo hace en dos minutos y sin escribir a nadie.
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03
El horario de la semana, entero y legible
Qué clase hay cada día, a qué hora y en qué sala, en una tabla que se lee en el móvil sin hacer zoom. Si cambia cada temporada, mejor: que se pueda actualizar sin rehacer la web entera.
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04
Poder decidir tú qué se reserva y qué no
Clase de prueba abierta a cualquiera, el resto solo para socios, límite de plazas por clase, aviso si alguien se apunta y no viene. La reserva se ajusta a cómo llevas el gimnasio, no al revés.
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05
Una web con pinta de que el negocio sigue vivo
Sin ofertas de la temporada pasada ni un aviso de obras que ya se terminaron. Antes de pagar una cuota, la gente entra a mirar, y si la web parece abandonada no hace falta que lo esté para que lo parezca.
Lo que cuesta
Los mismos precios que están publicados en la página general. Sin cuota mensual y sin comisión por reserva.
Web sencilla
Con el sistema que necesite tu negocio: reservas, citas o el que sea.
Web que editas tú
Panel propio: cambias textos, precios y fotos sin llamar a nadie.
Cambios cuando los pidas
Primera hora 50 €. Las siguientes, 35 €.
Revisión de temporada
Antes de verano, antes de Navidad. La pides tú.
Todo pago único. Sin cuota, sin permanencia, sin comisión.
Cómo va esto
- 01
Me escribes
La dirección de tu web y dos líneas.
- 02
Te digo qué le pasa
Abro tu web, la miro como la miraría alguien que quiere apuntarse a tu gimnasio y te cuento qué haría. Sin compromiso.
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Precio cerrado
Por escrito. Si no encaja, no debes nada.
Lo que me suelen preguntar
¿La reserva de plaza sirve también para clases sueltas de yoga o pilates?
Sí. Sirve igual para una clase de spinning con plazas limitadas, para una clase de crossfit con aforo fijo o para una sesión suelta de yoga. Se configura el número de plazas por clase y la web no deja reservar una más de las que caben.
¿Puedo dejar clases solo para socios y otras abiertas a cualquiera?
Sí. Se puede abrir una clase de prueba a cualquiera y dejar el resto solo para quien ya tiene bono o cuota activa. También se puede exigir un aviso mínimo para cancelar, así la plaza libre no se queda vacía en el último momento.
¿Cómo actualizo el horario cuando cambia de temporada?
Entras a tu panel y cambias la tabla tú mismo, sin escribirme ni esperar a que la suba yo. Igual con los precios: si sube la cuota o cambia el bono, lo editas tú y se ve al momento.
¿Qué pasa con los datos de quien reserva una clase?
Se pide lo mínimo para dar la plaza: nombre y un contacto. Los datos van a tu web y a tu correo, no a la plataforma de terceros que antes cobraba por reserva.
Pásame la dirección y la miro yo.
Te contesto en menos de 24 h. Si prefieres llamar: 617 575 495.
Lo mismo, para otros oficios
- Consultas de psicología
- Gimnasios, yoga y pilates (estás aquí)
- Centros ecuestres e hípicas
- Kayak y turismo acuático
- Turismo activo y barranquismo
- Rocódromos
In English: climbing gym websites and outdoor activity booking.